Categoría: Artículos

  • Recuperan el caparazón de una tortuga con la impresión 3D

    Cleopatra es una tortuga con problemas en su caparazón. Padece una malformación en su caparazón llamada “piramidal” que la hace que le crezcan picos uniformes por lo que no puede interactuar con otras tortugas puesto que pondría en riesgo su salud y la de sus compañeras.

    Pero gracias a la impresión 3D, esta pequeña tortuga va a poder solucionar sus problemas. Cada día vemos más artículos impresos en  3D, especialmente en el campo de la medicina, con la impresión de prótesis que ayudan a las personas a tener una mejor calidad de vida, pero ahora también parece que los animales van a poder aprovecharse de esta tecnología.

    Los daños en el caparazón ponen en riesgo la vida de Cleopatra pero Nico Novelli, propietario del centro de rescate para reptiles Canyon Critters y Roger Henry, diseñador de la Universidad Técnica de Colorado, han pensado en una solución para solucionar el problema de Cleopatra.

    Para eso la han diseñado una prótesis en forma de caparazón hecha de plástico proveniente del maíz que se adapte al caparazón natural de Cleopatra al que se adhiere mediante un velcro, protegiéndola así de contraer infecciones y permitiendo que sus heridas curen y que pueda relacionarse con otras tortugas.

  • Dos perros callejeros acuden al funeral de la mujer que les cuidaba

    Margarita Suárez, originaria de Mérida (México) falleció la semana pasada debido al empeoramiento de su salud en los últimos tiempos.

    Durante buena parte de su vida se dedicó a alimentar a a perros y gatos callejeros. No tenía espacio en su domicilio para adoptarlos pero sin embargo si podía ofrecerles comida a la puerta de su casa, donde los animales esperaban ansiosos su ración de alimento.

    Por eso, el día de su funeral se presentaron en el dos perros callejeros a los que Margarita había alimentado. Nadie les había invitado, pero allí se presentaron como cualquier familiar o amigo.

    La gente pensaba que eran propiedad de alguno de los asistente al funeral, pero ninguno de los que asistieron era su dueño. Y evidentemente nadie les había guiado hasta donde se celebró el funeral, si no que lo encontraron por su propios medios.

    Lo más curioso es que durante el cortejo fúnebre mas perros se fueron incorporando y siguiendo al coche hasta el tanatorio, que no abandonaron hasta que el cuerpo estuvo preparado para ser incinerado.

    De hecho, cuando los restos de Margarita Suárez fueron trasladados a la iglesia, un grupo de perros siguió al coche fúnebre. Después de esperar a las puertas del edificio, escoltaron de nuevo al automóvil hasta el tanatorio; y sólo se fueron por donde habían venido cuando el cuerpo estuvo listo para ser incinerado.

    Foto de http://www.lifewithdogs.tv/

  • ¿Su perro tiene miedo al veterinario?

    Tenemos 7 formas de ayudarle.

    1. Prémiale cada vez que vaya. Asociará el veterinario con algo positivo.

     

    2. Siempre seguro en el coche. Fija bien el transportín para evitar que se ponga nervioso. Acaríciale para tranquilizarle.

     

    3. Llévale con frecuencia. El hecho de ir lo asimilará con la monotonía.

     

    4. Manipúlale con cuidado. No hagas movimientos bruscos que puedan asociar a una amenaza en el veterinario.

     

    5. Debemos ser tranquilos. Si la mascota nos ve alterados, él también lo estará. Necesita vernos calmados para contagiarles la tranquilidad.

     

    6. Masajea al perro en el veterinario. Las posibilidades van desde ofrecer un masaje en las patas y cuello o manipular con suavidad la columna vertebral hasta acariciar la parte trasera de las orejas.

     

    7. Si el miedo es irremediable lo mejor es que el veterinario acuda a tu casa. El perro se sentirá más cómodo en su hogar.

  • Cómo alimentar a las tortugas de agua

    Uno de los aspectos que más preocupa es su alimentación y es que no siempre resulta tan claro qué tipo de comida podemos darle y cómo combinarla.

    Aclaramos tus dudas al respecto y te explicamos cómo alimentar a las tortugas de agua para garantizar su bienestar y salud.

    • Los alimentos comerciales que se consiguen en las tiendas de mascotas son una gran alternativa para alimentar a las tortugas de agua pues suelen ser muy nutritivos y aportan todo lo que estos animales necesitan para crecer saludablemente.
    • Si la tortuga decide no comer porque ha sido capturada recientemente o nunca ha comido algo parecido habrá que optar por otras soluciones.
    • Si la tortuga decide no comer el alimento comercial, la alternativa más sencilla son los vegetales. Dale lechuga, zanahoria, pepino o col.
    • Otra solución es darle pescado. Debe estar crudo, limpio y que no esté muy salado.
    • Grillos. Están llenos de nutrientes y vitaminas.
    • Larvas.

     

     

     

     

     

  • Nutrición para el gato castrado

    Casi 3 de cada 4 gatos son castrados. Esta práctica tiene grandes beneficios que explican que sea una tendencia creciente en todo el mundo.

    Efectos secundarios de la castración:

    – Aumento del riesgo de obesidad.
    – Aumento del riesgo de desarrollar diabetes.
    – Los gatos castrados también son más propensos a desarrollar enfermedades del tracto urinario bajo y urolitiasis.
    – Debido al aumento de peso, también es mayor el riesgo quirúrgico y de enfermedad osteoarticular.

    • La castración aumenta la ganancia de peso, el porcentaje de grasa corporal, el consumo voluntario.
    • Los hábitos de los propietarios no ayudan a mejorar este problema.
  • La vejez en los gatos, así debes cuidar a tu gato senior

    Si tienes un felino de entre 10-16 años sabrás ya que casi sin querer tu pequeño compañero vital se ha convertido en un gatito de la tercera edad. ¿Sabes cómo ayudarle para que siga siendo un gato feliz en ésta época de su vida? Hoy estrenamos contenido hablando de la vejez en los gatos. ¿Te interesa?

    La vejez en los gatos no es manifiesta en su apariencia física, por lo que muchas veces los dueños de felinos senior casi se olvidan de que su pequeño amigo ya ha cumplido más de los 60 años en edad humana. En primer lugar hay que destacar que según los cálculos de la comunidad veterinaria, más o menos cada año humano se equivale a cuatro en edad felina. De tal modo que un gato que nos lleva acompañando unos 10 años ya tendrá 40, y cuando llegan a los 15 años, ya estamos hablando de gatos que entran en la tercera edad felina.

    Es un periodo que los puede llevar a una esperanza de vida de entre 16 y 21 años. De hecho recientes estudios demuestran que la esperanza de vida de los gatos se ha duplicado durante la última década. Sin duda el cuidado de los dueños y el hecho de que cada vez más el gato sea un animal más doméstico que callejero ha contribuido a que nuestros queridos felinos tengan una gran vida por delante.

    ¿Cómo podemos ayudar a nuestros gatos seniors?

    Para poder ayudarlos en primer lugar hay que entender qué cambios se producen en la vida de nuestros gatos una vez que alcanzan los 15-18 años. En primer lugar, por ejemplo, los gatos a esas edades comienzan a tener problemas en las articulaciones, de hecho, se les endurecen, un proceso que les ocasiona bastante dolor y hace que duerman más.

    Otra cosa a tener en cuenta es que al moverse menos pasan a quemar casi la mitad de calorías, por lo que ayudarles a no engordar es importante para ellos. También suelen presentar en ese periodo de edad problemas en la dentadura que les ocasionan mucho dolor y molestias. Por otro lado los gatos mayores pierden los reflejos que les ayuda a no sufrir deshidratación, por lo que deberemos tener mucho cuidado y vigilar que nuestro felino beba agua varias veces a lo largo de la jornada.

    Más síntomas que presentan en esa edad son problemas de agudeza visual y auditiva, de hecho muchos felinos pueden desarrollar a estas edades cataratas, además de cierta tristeza debida a la falta de secreción de ciertas hormonas como la serotonina.

    En definitiva, si tu felino siempre necesita los cuidados de su amo, a partir de los 15 años es importante que nos demos cuenta de que tenemos un gato senior y que requiere de un pelín más de atención, paciencia y ternura.

    Fuente: mascobox.com

  • Aprende a llevar a tu gato al veterinario

    ¿Tienes problemas para llevar a tu gato al Veterinario? El siguiente artículo que nos trae la Coordinadora de los cursos online del Área de Veterinaria, Vera Vicinanza, explica algunos trucos para hacer menos traumático y más agradable ese momento.

    Séptimo consejo: La pesadilla de ir al veterinario
    Por muchos propietarios la sola idea de tener que llevar a su gato al veterinario es causa de estrés. Y no solo por ellos, si no también para el gato se transforma en un verdadero trauma. El resultado es que muchos gatos no son llevados al veterinario para los controles rutinarios y en muchas ocasiones este hecho hace que algunas enfermedades puedan pasar desapercibidas y que los gatos lleguen al veterinario cuando la enfermedad ya ha avanzado.

    Con unos pequeños trucos podemos cambiar esta situación y hacer que nuestros gatos puedan disfrutar de una medicina preventiva sin estrés.

    En primer lugar, como en muchas ocasiones, es importante empezar desde casa con una buena educación y socialización con el trasportín. Este “objeto misterioso” que solo sale cuando se va al veterinario debe transformarse en un “inseparable amigo” para el gato que aprenderá a verlo como un lugar seguro.
    Podemos conseguirlo en cuatro pasos.

    • Utilizar el trasportín más adecuado: En comercio hay diferentes tipos, duros, con puerta extraíble, que pueden abrirse desde delante o en la parte superior, blandos, en forma de bolsa… Utilizaremos el tipo que más nos guste, a nosotros y a nuestro gato;
    • Uso del trasportín: Lo usaremos como un lugar seguro para el gato, en el cual podrá descansar, alejarse cuando quiere y en el cual se encontrará protegido de todos los estímulos que no le gustan;
    • Acostumbrar el gato al trasportín: Lo pondremos en un lugar tranquilo, a poder ser, un poco elevado del suelo, pero que no pueda caerse. En principio lo dejaremos abierto para que el gato pueda entrar y salir libremente. Si vemos que no lo hace podemos remover la tapa y empezar más poco a poco. Pondremos en ello una manta suave y atractiva, jugaremos con el gato cerca o dentro del trasportín, lo rociaremos con feromonas que tendrán un efecto tranquilizador, premiaremos con comida cuando entra espontáneamente y podemos completar nuestro “plan” poniendo dentro sus juguetes favoritos. Una vez que lo vemos más “a gusto” con su trasportín, podemos empezar progresivamente a cerrar la puerta y premiarlo si se queda tranquilo.
    • El último paso será llevarlo de paseo en coche: lo haremos muy despacio, empezando por llevar el trasportín al coche cubierto por una toalla o una manta. Lo fijaremos al asiento trasero con el cinturón de seguridad. Aumentaremos progresivamente el tiempo de permanencia del gato en el coche, introduciendo pequeños paseos progresivos y, cuando vemos que el gato está más cómodo, llegando finalmente al veterinario.

    Fuente: ised.es

  • Cómo evitar el miedo al veterinario en los gatos

    1. Llevar a tu gato al veterinario no puede ser un evento de tensión para ti pues lo creas o no los amos transmitimos seguridad a nuestras mascotas y si tu también estás ansioso será muy difícil controlar la situación
    2. Nunca esperes hasta último momento para sacar la cesta donde transportas al gato. Unos días antes colócala al lado de su lugar de dormir, mete una manta y un juguete dentro y dale al animal la oportunidad de entrar y salir. Incluso es bueno que juegues con él cerca de la caja que no asocie el sitio con un paseo desagradable
    3. En las clínicas veterinarias y tiendas de animales venden productos para rociar en la manta o almohada y calmar al animal. No siempre son recomendables pero funcionan muy bien si tu gato es muy inquieto o se pone demasiado nervioso
    4. Nunca abras la cesta hasta que no te encuentres dentro de la consulta. La sala de espera del veterinario podría generarle mucha ansiedad a tu gato y hacer que entre en pánico e intente escaparse, por eso haz lo posible por mantener la situación bajo control
    5. Al abrir la cesta saca al gato con cuidado acariciándolo y confortándolo, sujétalo con firmeza para que no intente saltar pero al mismo tiempo bríndale cariño para que su miedo disminuya
    6. Si eres de los que le habla con frecuencia a su mascota entonces no dudes en hacerlo de seguro estará acostumbrado a esta situación y se sentirá más reconfortado
    7. Mientras lo examinan mantente siempre en el campo de visión del animal, tener al dueño en la sala le hará sentirse protegido y seguro
    8. Si tu gato es rescatado, sobre todo si lo adoptaste en edad adulta, es muy normal que sientan mayor pánico a la situación en este caso consulta con tu médico si convienen aplicarle un producto calmante para reducir su ansiedad
    9. Ten paciencia, incluso los humanos experimentamos miedo al visitar a ciertos médicos. Los animales también se sienten ansiosos ante lo desconocido, por eso mucha calma todo pasará más rápido de lo que ambos piensan
  • La sarna del perro: causas y tratamiento

    ¿Cómo reconocer la sarna en mi perro?

    La presencia del ácaro provoca intensos picores en la piel del perro. El animal se rascará las zonas afectadas de un modo persistente. Si el can se araña, provocará heridas en su piel. Cuando la sarna está muy avanzada, aparecen calvas y un fuerte olor a rancio.

    Para detectar la sarna sarcóptica son necesarios los raspados de piel, debido a las profundas galerías que excavan los ácaros que la provocan. Una pronta visita al veterinario es clave para la recuperación de nuestro perro, ya que la enfermedad empeora con el tiempo.

    Las manchas de color rojo en la piel pueden alertar de que nuestro perro padece sarna de tipo demodécica. Son estas manchas rojizas las que explican que este tipo de sarna reciba el nombre de sarna roja. Los molestos sarpullidos pueden extenderse por todo el cuerpo. Cuando se detectan estos síntomas, hay que acudir al veterinario.

    ¿Cómo contrae la sarna un perro?

    El impacto de la sarna sobre la salud de nuestro perro y sobre las personas que viven con él (en el caso de la sarcóptica) es grande. Por ello, conviene tomarse en serio las medidas de prevención de la enfermedad.

    Un perro sano es más fuerte para resistir las infecciones. Las medidas de cuidado de nuestra mascota que sirven para prevenir la sarna son sencillas: velar por la salud de nuestra mascota, respetar su calendario de higiene y el cepillado del pelo del perro, y ofrecerle una comida equilibrada de buena calidad. La sarna se ceba con los perros débiles y con los que tienen parásitos intestinales. Además, algunos tipos de sarnas son muy contagiosos: mantenga al perro alejado de animales infectados por ácaros.

    ¿Es peligrosa la sarna en los perros?

    La sarna comienza como una enfermedad localizada, pero no tarda en extenderse por la piel del perro. Una hembra de ácaro expulsa entre 20 y 40 huevos en cada puesta. Los huevos de ácaro eclosionan antes de cinco días y, al cabo de dos semanas, los molestos ácaros están listos para reproducirse de nuevo. La rapidez con la que el parásito se reproduce obliga a extremar la vigilancia.

    “No obstante, la sarna por sí sola no es mortal para el perro”, explica la veterinaria, quien advierte de la posibilidad de que la sarna se agrave con “infecciones posteriores de bacterias y hongos”. Estas infecciones, si se acentúan, sí pueden resultar mortales para el perro.

    El animal responde al picor de la sarna rascando las partes de su cuerpo afectadas por la enfermedad. Los arañazos repetidos en las mismas zonas no permiten que las heridas cicatricen de forma adecuada, por lo que pueden infectarse. Si la contaminación por microorganismos, bacterias y hongos se expande, la infección puede acabar con la vida del animal.

    El picor persistente tiene además efectos sobre el estado de ánimo del perro. Le distrae y aturde. Y un animal desconcertado puede olvidarse de comer si no es capaz de concentrarse en la comida. Si la falta de alimentación se prolonga, puede ser mortal para nuestra mascota.

    Un animal afectado por la sarna, y turbado por el picor constante, puede abandonar asimismo la ingesta de agua y morir por deshidratación. En el caso de la sarna de tipo sarcóptica, la enfermedad puede transmitirse a las personas del entorno, por lo que se han de extremar las medidas de prevención.

    La sarna del perro: tratamiento

    El tratamiento veterinario de la sarna incluye insecticidas inyectados y aplicados sobre la piel. A veces tienen forma de champú para perros o loción, que incluyen productos que acaban con los ácaros y refuerzan el tratamiento. Si la sarna se extiende de forma generalizada por el cuerpo del perro, se recomienda rasurar el pelo del animal para aumentar la eficacia de las lociones. En cualquier caso, el veterinario le informará del tratamiento adecuado para cada perro.

    Una hembra afectada por la sarna que aún alimenta a su prole puede transmitir la enfermedad a los cachorros. La sarna sarcóptica es muy contagiosa: pasa a los lactantes a través de la leche. La afección de los pequeños suele concentrarse en la zona de la cara. No obstante, las infecciones por ácaros en los cachorros no suelen necesitar tratamiento, ya que tienden a desaparecer por sí solas. Si persisten durante más de un mes, se debe acudir al veterinario.

    Fuente: consumer.es

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